
“Esta es la historia de un chico que conoce a una chica. El chico: Alberto, de un pueblo cercano a Valdivia, creció creyendo que nunca sería verdaderamente feliz, hasta el día que conociera a la indicada. Esta creencia se origina por la exposición temprana a canciones triste de pop británico, y a su interpretación extraña de películas como “El fabuloso destino de Amelie Poulin”. La chica: Victoria, de Santiago oriente, no compartía esta creencia. Desde la separación de sus padres, ella sólo sentía amor por dos cosas. La primera: su larga y oscura cabellera. Y la segunda: lo fácil que le resultaba poder cortarla, y no sentir nada en lo absoluto. Alberto conoció a Victoria un 8 de Enero. Supo de inmediato que ella era quien había estado buscando.
Esta es la historia de un chico que conoce a una chica. Pero usted debe saber de antemano, esta no es una historia de amor.”
¡Qué ***** es eso del la media naranja!, cómo es eso de que existe esa persona única, que el destino caprichoso nos tiene guardado en algún lugar del tiempo y el espacio, y que sólo si eres extremadamente afortunado, podrás encontrar en esta vida. Creo que me he cansado de pensar de esta forma. Quizás más bien, estoy cambiando mi forma de ver la vida. Y de ver el amor. Quizás.
Pd: A pesar de todo…la mayoría del tiempo, vivo pensando que existes en algún lugar. Y te escribo, te leo, y te canto como si me leyeras y me escucharas…creo que eso no puedo evitarlo ¬¬
de verdad tu piensas así?
ResponderEliminarme refiero a que, mierda... a veces una se siente tan patética en buscar a su "otra mitad" a esa persona que supuestamente te espera en otro lugar...
y cuando no llega, cuando ves y te das cuenta de que le escribes a alguien que no conoces xD que no sabes nisiquiera si existe,
.... terrible.
Terrible, claro... pero no puedo quitarme de la cabeza, que hay alguien esperando por ti !
¬¬